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sábado, 14 de diciembre de 2013

Testamento

Ahora que ya no podremos compartir más momentos, he decidido hacerte poseedora de mi legado sentimental esperando que permanezca a buen recaudo en el rebosante baúl que fuimos llenando con nuestros recuerdos a lo largo de los años. Se acabaron las tardes junto a la chimenea, la complicidad que desatábamos en la intimidad, los sueños que tanto deseábamos compartir, las adorables e interminables reconciliaciones, la confianza que logramos consolidar en ambas direcciones…sin embargo, sé que no dejarás que todo lo vivido caiga en las garras del olvido.
Espero que mis besos y caricias continúen arropándote cada noche, que mis abrazos te sigan aportando las fuerzas necesarias para que puedas superar los problemas y así logres mantener la bella sonrisa que se erigió como mi principal debilidad. Quiero que trates de conservar estas mágicas sensaciones, que mantengas la ilusión y la intensidad que me transmitías de una manera tan dulce y sensual.
Guárdame en tu memoria, mantenme vivo en tu interior y controla la abrumadora nostalgia, no será fácil, pero sí necesario. A ti, el gran amor de mi vida, te dejo lo que ya tenías, mi alma y la realidad de sentirte amada en una subjetiva eternidad conjunta.

lunes, 25 de noviembre de 2013

La chica del andén

Una mañana más, y como viene siendo habitual en las últimas semanas, coincido con la hermosa joven que tantas pasiones ha levantado entre mis pensamientos. Ella, al igual que yo, espera con impaciencia el tren que la llevará hasta su destino. Su dulce y tranquila apariencia tampoco pasa desapercibida para el resto de los viajeros, aunque yo no me limito a observar su figura, también analizo sus gestos y hago conjeturas acerca de su situación personal y sentimental. Trato de ser disimulado, tengo la costumbre de leer durante el trayecto así que únicamente dejo caer alguna mirada cuando tengo que pasar página.
Hoy parece ser un día distinto, ella también ha traído un libro, lo que no había hecho hasta ahora. Hay varios asientos libres, sin embargo, se sienta  frente a mí, lo que me lleva a echarle un vistazo al ejemplar que sostiene entre sus manos. Está leyendo la nueva novela de una conocida autora inglesa y, por la expresión de su cara, deduzco que la historia le está resultando interesante.
Otros, en mi lugar, tratarían de entablar una conversación utilizando ciertos conocimientos literarios como excusa, pero yo intento dejar que las cosas sigan su curso natural, no pretendo conocer a alguien forzando un diálogo. A diferencia de muchas personas, siento cierto recelo hacia este tipo de tácticas y estrategias preconcebidas, prefiero que la imaginación y el destino barajen las cartas, campen a sus anchas y hagan surgir preguntas que seguramente nunca serán contestadas.

jueves, 14 de noviembre de 2013

En busca del libro perdido

Ocurrió una noche de otoño, el insomnio había decidido aguar mi descanso, por lo que aproveché para sumergirme en alguna de las lecturas pasadas con la que hubiese disfrutado de manera extraordinaria, algo que suelo hacer cada cierto tiempo. Ojeé la estantería buscando algún libro que me trajera buenos recuerdos, daba el igual el género y el autor, solo quería pasar un buen rato hasta que mi mente y mi cuerpo me obligasen a soñar una noche más. De pronto recordé el argumento de un libro que ya había releído en varias ocasiones, se trataba de la historia de un joven iluso que, a pesar de haber encontrado distintos obstáculos en su camino, nunca se cansaba de luchar por aquello que anhelaba conseguir.
Lo más extraño de todo era que no recordaba el final ni el título de esta curiosa aventura existencial, y como tampoco era capaz de visualizar la cubierta, decidí revolver las estanterías con la esperanza de encontrar la obra que recordaba con tanta nostalgia, pero no obtuve el resultado esperado. Tras recapacitar y estrujar mi memoria durante unos minutos, terminé llegando a la conclusión de que el libro que andaba buscando únicamente existía en mi imaginación.

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Un fin de semana distinto

Albarracín, un enclave fascinante y hasta la fecha desconocido para mí. Pedro, un genuino escritor y compañero de viaje. David, nuestro agradable anfitrión, a quien estoy más que agradecido por acogernos de la forma en que lo hizo, aportándonos cercanía, confianza y un sinfín de agradables sensaciones. Una combinación perfecta para el inicio de las jornadas literarias en las que participamos varios compañeros de editorial a través de distintos coloquios y presentaciones de nuestras obras.
La ilusión y dedicación fueron piezas clave para crear el ambiente literario deseado, no obstante, me siento obligado a resaltar el detalle que hizo posible la sorprendente sintonía de los presentes, su humildad, cualidad que considero fundamental en el mundo artístico por el que transitan muchas de nuestras ideas.
Durante los dos días que duró el encuentro vivimos intensa y conjuntamente como consecuencia de la participación en los actos, el compartir comidas, cenas, alojamiento e incluso emociones, lo que me ha permitido percibir y disfrutar de la personalidad de una decena de escritores que, al igual que yo, persiguen un sueño. Nunca había tenido la oportunidad de disfrutar de un evento literario de estas características, de hecho, he de reconocer que los nervios me rondaban internamente, sin embargo, y gracias al inigualable clima que entre todos conseguimos crear, no tardé en deshacerme de ellos y enviarlos al cajón de las inseguridades pasadas.
Quizás con el paso del tiempo ocurra, sin embargo, a día de hoy, estoy seguro de que me costará olvidar la confianza que Ángel depositó en mi al hacerme partícipe del encuentro; la admirable precocidad natural de Juan Martín Salamanca; los divertidos momentos compartidos con Dioni Arroyo gracias a Jesús, un lugareño que consiguió hacernos disfrutar la noche aún más de lo que ya estábamos haciendo; la simpática y alegre actitud de Mónica;  el genuino humor de Manolo Royo y su mujer; la experiencia y sabiduría que desprendían Fernando Pérez Sanjuan y Víctor J. Macías; las acompañantes y parejas de estos dos últimos, Paloma y Susana; los lazos de confianza que con el paso de las horas estreché con Pedro García Gallego; el dulce y avivado carácter de Lucía y Carmen;  la incomparable humildad con la que Antonio Vila hablaba de sus obras y trataba a cualquiera que se cruzase en su camino; las charlas y situaciones compartidas con Antonio Bosch y Bárbara…y, sobre todo lo nombrado anteriormente, el gran trabajo organizativo realizado por una magnífica persona, David Sáez, quien se encargó de hacernos sentir como en casa.
Hemos intercambiado opiniones, vivencias y reflexiones, motivo por el cual no creo que hubiese encontrado un lugar más adecuado que éste para agradecer la inyección de energía con la que regresé a Madrid, algo más que un buen sabor de boca…

Tantas y tantas sensaciones repartidas en apenas cuarenta y ocho horas, ¿se puede pedir más?

martes, 5 de noviembre de 2013

Y todo siguió su curso

En casa de la familia Orcallo Domínguez el silencio parecía ser el único invitado que no buscaba refugio entre el lamento y los recuerdos. El sufrimiento que había rodeado la vida de Carlos en los últimos años había concluido entre llantos y bondadosas alusiones a su persona. Es duro aceptar una ausencia, no obstante, Celia, su inseparable pareja de baile sentimental y espiritual, respiraba aliviada. Sentía el dolor incrustado en sus entrañas, había vivido los mejores y peores momentos de su vida junto a él, disfrutando, soñando,  viviendo acorde a su realidad. Prácticamente todo lo hicieron juntos, pero no revueltos. La suya había sido una relación gestionada de forma tradicional, nunca habían creído en las moderneces o en los continuos cambios sociales que alteraban el sentido de las relaciones de pareja.  Ellos habían apostado fuerte por sus sentimientos, consiguiendo así un resultado más que admirable.
Ulises, el mayor de sus cuatro hijos, dejó que sus hermanos continuasen añorando la figura paterna, se acercó hasta el rincón en donde  su madre se cobijaba de la muchedumbre aduladora y la abrazó a pesar de que, en ese momento, él se encontrada incluso más afectado.  Era hora de arroparse, de mostrar el apoyo y cariño necesarios para superar el mal trago lo antes posible. Ambos lo sabían, se habían concienciado de ello durante los últimos meses, por lo que nada de lo ocurrido les había cogido por sorpresa, sabían que para ellos la vida seguía, seguiría su curso, el tiempo se encargaría de que así fuera… 

jueves, 26 de septiembre de 2013

Distintos golpes de suerte…¿distintos mundos?

El señor Harrison deambula por las calles de Nueva York, deseoso y emocionado por comenzar a trabajar en el nuevo proyecto que su empresa tiene entre manos. Él será el máximo responsable, su esfuerzo por fin ha dado resultado, el tiempo invertido al fin le será recompensado mediante un buen aumento de sueldo. Y no tardará en compartir este logro con los suyos, para él, la suerte ha llegado de la mano de sus propósitos laborales.
Al otro lado del mundo, Bian aguarda ansioso junto al resto de los muchachos de una aldea próxima a Touba, una ciudad senegalesa que diariamente lucha por tratar de darles un futuro mejor a sus habitantes. Ninguno de ellos ha pisado nunca una escuela, sin embargo, parece que esta situación no tardará en cambiar gracias a la labor humanitaria que una ONG realiza en la región. La mayoría ya no tendrá que seguir trabajando debido a la falta de oportunidades y podrá optar a una formación y educación que, aun siendo un tanto básicas, les ayudará a cambiar la suerte de su destino.

Arrestado desde hace algo más de un año, Sam Hirokashi aguarda la aprobación de la nueva ley que le permitará volver a ser libre. Su único delito fue mostrar la realidad en la que vive escondida la población por miedo a las represalias gubernamentales. La censura no consiguió frenar la difusión de sus escritos, por lo que ciertos líderes ideológicos sí se encargaron de parar un movimiento de rebeldía e inconformidad que cada vez iba ganando más adeptos. La plataforma encargada de proteger los derechos humanos ha fijado sus miras en este caso debido a la relevancia que el asunto ha ido adquiriendo gracias a la labor comunicativa que los seguidores de Hirokashi han llevado a cabo. Podría decirse que Sam esta vez ha tenido suerte…
Los tres sienten que la suerte ha llamado a su puerta pero…¿viven los tres en el mismo mundo?

jueves, 19 de septiembre de 2013

Ya no hay vuelta atrás

Traté de asimilar las cosas tal y como eran, no quería ni podía seguir engañándome, debía concienciarme y prepararme para los días grises y los insensatos recuerdos que revolotearían en mi cabeza alterando su estado natural. Sentí cómo las espinas se clavaban en mi corazón, impacientes por darle un final a aquello que no parecía tener solución. La resignación había tratado de hacerle frente a nuestra realidad, imponiéndose ésta última a los deseos y esperanzas que traté de conservar hasta el último momento. Era tarde para cambiar, las contínuas oportunidades se habían esfumado entre un mar de confusas intenciones, mis expectativas habían perdido la batalla.
Aceptaré un futuro sin tí, dejaré de soñar con tu eterna presencia. Las lágrimas derramadas y los arañazos del alma acompañarán al sufrimiento que tanto evité conocer a lo largo del tiempo, nuestros caminos ya no seguirán manteniendo el mismo rumbo, es algo inevitable. La lucha ha terminado, llega la hora de aceptarlo, no queda otro remedio, nuestro destino ha hablado.

martes, 20 de agosto de 2013

El creador de historias

Desenfundo el bolígrafo y lo aprisiono entre mis dedos con ansia, ando como loco por narrar alguna de las peripecias que revolotean por mi mente. Sobre el escritorio, un buen número de folios en blanco aguardan a que la tinta comience a transformarlos, ellos también quieren formar parte del proceso creativo.
Una vez llegado a este punto, la creatividad no se detiene, al contrario, lucha por mantener un incesante ritmo desde el principio. No hay tiempo para elocuraciones o divagaciones, es hora de dejarse llevar por la agilidad de la muñeca, habilidad que se eleva hasta límites insospechados gracias a la escritura. Un párrafo sucede a otro, la satisfacción aumenta de forma gradual, las ideas brotan por sí solas y la imaginación hace el resto.
Redacto, sucumbo ante los encantos de las letras y decido enlazarme a ellas interiormente, así es todo más fácil, más ameno. Desnudo las frases, las trato con cariño y sutileza a la vez que mimo mis expresiones y cuido mi vocabulario. Reconozco que me apasionan estos procesos, no me importaría refugiarme en ellos cada noche, así podría vivir sumergido en una historia interminable cuyo signo distintivo fuese una constante evolución. En ella no habría atascos, ni falta de inspiración.

Deseo ser el autor y escritor de mi destino literario. Confío en que esa sea mi meta final, narrar y contar, contar y narrar...


lunes, 12 de agosto de 2013

Rumbos solidarios

Tengo la sensación de haber estado sumergido en un sueño del que todavía no he logrado despertar. Quizás sea consecuencia de la pronta nostalgia con la que recuerdo cada una de las situaciones y emociones que recientemente han ido surgiendo a mi alrededor, provocadas por el gran número de personas que han hecho posible algo único, inolvidable y especial.
Hoy es uno de esos días en los que me siento feliz por haber colaborado con un inigualable grupo de compañeros, el haber coincidido con ellos me ha permitido comprobar una vez más lo que un gesto o una sonrisa pueden cambiar.  Les echaré de menos, ha sido algo intenso, difícil de olvidar. Las casualidades y causalidades han hecho posible lo imposible, y creo poder decir que vuestro trabajo justifica dicha teoría. Gracias por todo lo vivido durante estos días, gracias por hacer del mundo un lugar mejor.

Un consejo, nunca cambiéis…ni dejéis de soñar…

lunes, 24 de junio de 2013

Compartiendo un sueño

Mi actividad cerebral parece normalizarse a medida que pasan las horas. En las últimas semanas he vivido situaciones especiales a las que no me importaría acostumbrarme, hay que ver lo rápido que nos adaptamos a lo bueno, y más cuando este tipo de vivencias las compartimos con personas que nos apoyan sin esperar nada a cambio. Agradezco cada una de las palabras y gestos que me acompañan en esta novedosa y grata aventura, me siento agraciado porque así sea, es un placer poder compartir mis sueños con aquel que lo desee y quiera hacerse partícipe de los mismos, todos sois bienvenidos.
Estas situaciones y momentos me sirven para valorar y apreciar mi entorno aún más sí cabe, y a su vez me proporcionan la convicción  y las fuerzas necesarias para continuar por el largo camino que me queda por delante. Y como prueba de ello, prometo compartir la satisfacción...intentaré contagiaros la agradable sensación que recorre mi cuerpo de pies a cabeza...escucharé vuestros consejos y aceptaré las críticas de la mejor manera posible. Últimamente sueño  despierto, deseo aliarme con la realidad, involucrarla en mis pretensiones y convencerla para que se posicione del lado de mis ilusiones...¿me acompañáis?

lunes, 3 de junio de 2013

Las dos caras de la soledad

Carlos ha decicido tomarse un descanso con el fin de dedicarse unos días así mismo. Necesita descansar la mente, alejarse de los insufribles horarios y buscar algo de inspiración. Estas son sus intenciones: relajarse, escribir y dejar que el tiempo se pierda durante alguno de los interminables paseos por el campo. De esta manera, tratará de disfrutar cada segundo, rodeándose de silencios que nunca le incomodarán, alejándose de la ruidosa e invaribale rutina que le rodea, sumergiéndose en la tan ansiada espiral de soledad por la que ha optado voluntariamente...
La abuela Inma, como suelen llamarla sus nietos en alguna de sus inusuales visitas anuales, camina sola, despacio, dialogando en voz alta. No busca llamar la atención, este comportamiento ya se ha convertido en una mala e inarraigable costumbre personal, adquirida ante la falta de compañía con la que convive a regañadientes. Han sido muchos años de lucha contra esta nefasta sensación de abandono que la atormenta cada amanecer. No ha tenido otra opción que amoldarse a este estilo de vida solitario que tanto le atemoriza y jamás buscó...

jueves, 16 de mayo de 2013

Un verdadero amor...


¿Nunca has conocido a una persona que con el paso del tiempo haya resultado ser única e incomparable? ¿Alguna vez has asociado tu destino junto a ella y has postergado sus imperfecciones dejando que por sí solas naufraguen en un mar de sueños e ilusiones?
Miradas que hacen sentir especial, complicidades que nos trasladan hasta lugares más que lejanos, conversaciones que no parecen tener fin, momentos que nunca imaginamos compartir…
¿Cómo conseguirlo?  Dejando que el mutuo anhelo de necesidad afectiva surja por sí solo, sin forzar sensaciones, sin buscar situaciones…así es como se complementan las verdaderas relaciones y se genera un apoyo emocional que no caduque a la vuelta de la esquina.  Pero este error se suele cometer más a menudo de lo que pensamos...
Dejemos de buscar complementos emocionales pasajeros y contagiémonos de la libertad de elección con la que contamos actualmente. Aprendamos de lo vivido tratando de no cometer los mismos fallos, aclaremos nuestro recorrido y no nos engañemos mediante una búsqueda ocasional que nos acerque a un bienestar momentáneo. Luchemos por lo que realmente se pueda salvar y dejemos lo que ya desde un principio parecía insalvable…
Una vez hayamos seguido los pasos anteriores y nos hayamos aclarado…espero que te conviertas en la llama que avive mi deseo, ahuyentes mis miedos, revivas mis esperanzas y hagas que contigo no tenga que disimular y camuflar las auténticas  pretensiones de mi alma. Enséñame a olvidar mi pasado y disfrutar del presente sin tener que preocuparme por nuestro futuro...


sábado, 30 de marzo de 2013

Manifiesto de amor


Entrelacé tu alma con mi destino con el objetivo de buscar el ímpetu que tanto reflotaba las experiencias que, sumergidas en el desafortunado pasado, emergían ante tu figura. Investigué tu instinto, emborraché y alimenté mis ilusiones con el licor de tus besos y me entretuve soñando con tu silueta. Condicioné tus impresiones con dulces y tiernos susurros que lograban manejar tus movimientos a su antojo.
Desperté cautivado por tus encantos, distrayendo mis pupilas con la visualización de tus facciones. Volé por los abismos que tus preocupaciones conseguían provocar a nuestro alrededor y aprendí a convivir con las incertidumbres que tanto llegaban a inquietarte. Sentí como tu sola presencia enmudecía mis pensamientos y los conducía hacia su propio terreno.
Comprobé que nuestras ilusiones saldaban sus diferencias con los infortunios ocasionales que rara vez desdibujaban la sonrisa que tus sensuales labios se encargaban de trazar en tu rostro. Deseé que el roce de tu piel perpetuara las largas noches de invierno. Afiancé la intriga con desavenencias personales que frecuentemente resolvía con generosas promesas o profundas declaraciones.
Aguardé tus inesperadas visitas con una emoción quizás desmesurada, quizás soñada. Noté como tu incomparable compañía se desvanecía entre los atisbos de confusión que siempre tratamos de mantener ocultos. Me atormenté imaginando una vida sin ti…

miércoles, 20 de marzo de 2013

Pasado latente


Recuerdo como reíamos aquellas inolvidables e interminables tardes en las que nos dejábamos llevar por nuestros impulsos. Anhelo la seguridad  que tu sola presencia conseguía otorgarme y se acentuaba por medio de tus palabras. Echo de menos el susurro con el que acostumbrabas a despedirme cada noche y me hacía partícipe de tus arraigados y desatados sentimientos. No creo que resulte fácil olvidar las innumerables pasiones desatadas tras el telón de la serenidad que tantas veces se vio obligada a abandonarnos debido a nuestro incesante empeño. Guardo nuestras divertidas anécdotas en el baúl de las emociones pasadas esperando que alguien sustituya o resurja su contenido.
Recibo a mi pasado entre dudas, comparaciones y esperanzas que rememoran nuestra historia y provocan una búsqueda existencial de los factores y razones que provocaron el desafortunado final, pero nunca encuentro una respuesta que consiga paliar las inquietudes generadas.
Puede que sea cosa del destino, ese viejo experimentado que habitualmente acostumbra a sorprendernos a través de sus indecisas y, en algunas ocasiones, inexplicables razones que generalmente surgen de la nada y tanto consiguen condicionar nuestro presente. Caeré en sus garras cuantas veces sea necesario para encontrar la verdadera percepción de mi realidad interior y aceptar que, en la gran mayoría de los casos, las lágrimas marcarán el rumbo y el comienzo de las ilusiones que aún estén por llegar.

martes, 5 de marzo de 2013

Un tarde de aventuras

Marcos se dirige pensativo hacia su habitación, la televisión ya no le resulta tan interesante como antes, y eso a pesar de que acaba de cumplir nueve años hace tan solo unos días. Sus héroes y personajes favoritos nunca se han escondido tras la imagen de la gran pantalla, ni muchísimo menos.
Sin pensarlo dos veces, se dirige hasta la estantería que siempre ha reposado junto a su escritorio, no tiene tiempo que perder, la aventura debe comenzar. Tras haber ojeado cuidadosamente el título y el argumento de alguno de los libros que allí aguardan su primera lectura, llega el momento de realizar una elección que marcará el rumbo imaginario de los próximos días y horas.Y esta no es una tarea fácil, Marcos no siente predilección por ningún tipo de historia en particular, él simplemente se limita a ponerse en el lugar de los protagonistas con el objetivo de vivir sus aventuras y desventuras en primera persona. Piratas, reyes,  caballeros, duendes, criaturas fantásticas...que no dejan de sorprenderle y deleitarle con sus originales y enrevesadas historias.
Siempre habrá narraciones que le hagan sentir vivo y afortunado ante sus grandes dotes imaginativas e interpretativas. Al parecer, hoy le tocará vivir las andanzas de su personaje predilecto, un incombustible hechicero que le hará adoptar su identidad y visitar los mágicos y disparatados mundos en los que generalmente consigue situarle y adentrarle,  haciéndole partícipe de los hechos que acontecen a lo largo y ancho de las páginas que se agolpan tras la cubierta de un grueso volumen.
Ocurrentes situaciones que le llevarán a vivir al límite...sentado en un rincón de su habitación...

domingo, 3 de marzo de 2013

Complicidad sobre raíles

Allí estaban, separados por apenas unos metros, atentos y expectantes ante la llegada de los viajeros que, en cada parada, subían o bajaban del tren que tantos destinos unía voluntaria o involuntariamente. Ella parecía estar contenta, o al menos era la imagen que transmitía a primera vista, y no era para menos, al fin había conseguido terminar la tesis que tantos quebraderos de cabeza le había dado. Él, cabizbajo y soñoliento, repasaba todo lo acontecido durante la larga y triste semana que había pasado desde que, tanto él como su pareja,  habían decidido dar por finalizada su insostenible relación.
Preocupaciones, inquietudes, deseos y puntos de vista totalmente distintos que se concentraban en un mismo lugar, provocando un casual cruce de miradas que no tardó en despertar un cierto interés por ambas partes. A ella, su mirada le delataba por momentos,  a él, el desconcierto que habitaba en su cabeza. Sin embargo, esto no parecía importarles,  sabían que sus intenciones condicionaban la percepción del campo visual que les separaba, lo que hacía que el momento se intensificara por sí solo.
Él, lejos de incomodarse por la inseguridad que frecuentemente rodeaba cada una de sus emociones se sentía agraciado por la atención que ella le estaba dedicando. Se sentía atraído por las circunstancias y el intercambio de miradas que amenazaba con no detenerse. Ya no había tiempo para contemplar los variables y coloridos paisajes que había estado observando a través de la ventana, pronto habrían llegado a su destino y, probablemente, no volverían a encontrarse.
Ni siquiera habían cruzado una palabra, no obstante, la complicidad instaurada les condujo a adentrarse en una espiral de preguntas acerca de la persona cuya imagen tanto les había cautivado...


jueves, 14 de febrero de 2013

Un 14 de febrero...

Tal día como hoy, y al igual que ya llevo haciendo varios años, no he podido resistirme a fijar mis pupilas en el pequeño calendario de cartón que descansa sobre mi escritorio. Mi interés por averiguar qué tiene de especial esta fecha se acrecienta a medida que escucho las románticas y sorprendentes declaraciones que algunos manifiestan a través del programa especial que mi cadena de radio predilecta ha preparado para la ocasión.
Hay quien me tachará de antisocial, o incluso de amargado, y todo únicamente por pensar de forma diferente y negarme a seguir  una  novedosa e inconclusa tradición que ha ido adquiriendo importancia en la sociedad con el paso del tiempo. Soy incapaz de comprender a qué se debe este énfasis antinatural, forzado y comercial que se ha generado entorno a un sentimiento.
¿Acaso el amor a tu pareja no debe intentar demostrarse siempre que sea posible sin tener en cuenta el día o la hora en que lo hagas? Parece que no, y sino prueba a no comprar o realizar alguna acción especial en el instaurado "día de los enamorados", eso si tienes pareja....
¿Qué ocurriría? ¿Quizás un reproche? ¿Una comparación materialista? ¿Una desilusión comercial? Pues nada, todos a seguir la corriente y realizar las ineludibles e inusuales demostraciones de cariño que definen el significado de esta fecha tan señalada en los calendarios de muchas parejas.
Por otra parte, y aprovechando el asunto a  tratar, no me neguéis que no resultaría curioso averiguar...cuántos de los que hoy celebren "San Valentín" saben cuándo se celebra el día mundial contra el cáncer, de los derechos de la infancia, de la paz mundial...o cuántos de los que hoy regalarán flores, bombones, perfumes o alocadas noches de hotel dedicaron su tiempo o donaron algo de dinero para erradicar la desnutrición en el mundo, la lucha contra el sida...
No quiero menospreciar el simbolismo de este 14 de febrero, eso sí, os rogaría que os tomaséis vuestro tiempo y sacaséis vuestras propias reflexiones y conclusiones...

martes, 12 de febrero de 2013

Sonrisas en la sombra

Ayer, mientras esperaba mi turno en una de las incómodas sillas que hay frente a la consulta del médico, ocurrió algo que me hizo reflexionar acerca de los cambios que un gesto puede llegar a provocar en nuestro estado de ánimo. Junto a mí, se agolpaban alrededor de una veintena de serios rostros, cuyos propietarios aguardaban impacientes su llamada, situación que me permitió observar con detenimiento los inusuales y condicionados comportamientos encargados de mantener un clima inundado de esperanza, tristeza, nerviosismo...
El silencio parecía moderar y dirigir las actitudes, las miradas perdidas de aquellos que se mostraban más preocupados se encargaban de guiar la incertidumbre, y sus mentes luchaban en mayor o menor medida para adecuar el grado de aceptación o resignación con el que afrontarían su diagnóstico.
A lo lejos, la notable presencia de un niño de unos cuatro años pronto daría sus frutos a través de sus inocentes y despreocupadas acciones. Pedro, que así se llamaba este pequeño diablillo de pelo oscuro y mirada dulce, pronto comenzó a hacer de las suyas. Un salto un tanto atrevido para un niño de su edad y una carrera a lo largo del pasillo le bastaron para ganarse la atención del público en cuestión de segundos. Hubo quien refunfuñó o comentó algo en voz baja, sin embargo, la gran mayoría de pacientes olvidaron por un momento sus múltiples preocupaciones personales.
Pero ahí no acabó todo, ya que Pedro, no contento con el espectáculo inicial, decidió ir preguntándole su nombre a cada una de las personas que había en la sala a la vez que les obsequiaba con una gran sonrisa. El tétrico ambiente inicial se había convertido en un sinfín de risas, carantoñas y cariñosos comentarios sobre el pequeño. Y es que...¿Quién puede resistirse a una sonrisa?

viernes, 1 de febrero de 2013

¿Sobreviviremos a nuestras decisiones?

La verdad que se cierne sobre la corrupta y decadente política española parece que poco a poco va saliendo a la luz desvelando cómo la penosa situación económica por la que transita nuestra sociedad ha sido generada por el imparable saqueo que los políticos han realizado en nuestras arcas. Decisiones tomadas en base a una serie de intereses individuales, concesiones inimaginables, vía libre al desfalco, sobornos...y todo esto para obtener un beneficio propio a costa de la desgracia y el sufrimiento del prójimo.
Trato de ser imparcial y evaluar sus actuaciones,  pero el panorama actual provoca que la opinión que tengo acerca de este gremio de ladrones se extienda a lo largo y ancho de toda la fauna política que ha ido proliferando en España en los últimos años. ¿Acaso una democracia no debería de tener cómo único fin la mejora de los elementos de la sociedad?
Parece ser que no, o al menos esto es lo que demuestran la gran mayoría de sanguijuelas que nos gobiernan, a ellos únicamente les interesa su situación personal y así lo han demostrado durante su mandato, motivo por el cual no puedo evitar formularme la siguiente pregunta...¿Por qué son ellos los encargados de gobernarnos y dilapidar nuestro futuro?
Y he aquí la respuesta: nadie más que nosotros, los ciudadanos con derecho a voto, hemos elegido a estas personas y les hemos dado el mando para marcar el rumbo de nuestras vidas, hecho que me lleva a pensar que, en la parte que nos corresponda, nosotros también somos responsables de esta indeseada situación general. Personas que votan a un partido influenciado por intereses familiares, jóvenes que ejercen su derecho votando a un partido con el que no se identifican para que otro no gane, ancianos que regalan su elección a cambio de una merienda, empresarios que jamás mirarán por el bien común a la hora de acudir a las urnas...
Olvidemos el egoísmo y aprendamos a evaluar objetivamente, tomemos nuestras propias decisiones a la hora de elegir quién queremos que nos represente y de qué manera queremos que lo haga. Nos irá mucho mejor...estoy seguro de ello...

jueves, 31 de enero de 2013

¿Un relato corto casual o causal?

Aguardo su llegada durante un buen rato. Me encuentro sentado en un cómodo banco de madera, hecho que me parecería extraño si no estuviese en uno de los pintorescos lugares que suelo catalogar como inspiradores. Y lo considero así porque estos idóneos emplazamientos consiguen relajarme, al igual que su clima permite que  las ideas surjan por sí solas.
Sigo esperando, parece que hoy será uno de esos días en los que la inspiración parece tener mejores cosas que hacer, por lo que decido contentarme con observar  el paisaje y todo lo que sucede a mi alrededor. A lo lejos, un desconocido hombre de edad avanzada pasea lenta y silenciosamente. Tiene la mirada baja, reflexiva, y sus andares son más que pausados. No tardo en analizar sus planeados movimientos, de lo que deduzco que pronto pasará por mi lado.
A pesar de que suelo pasar desapercibido en este tipo de situaciones, he podido comprobar cómo su mirada se detenía sobre la imagen del grueso taco de folios blanco, los dos bolígrafos y el libro de Pablo Neruda que tengo a mi lado derecho. Sus gestos cambian radicalmente y, justo antes de preguntarme acerca de la obra del chileno, una arrugada sonrisa se dibuja en su cara y una grata sensación parece recorrer su cuerpo de pies a cabeza. Al parecer a él también le agradan los versos del conocido poeta, incluso llega a confesarme que estuvo escribiendo poesía durante algunos años influenciado por los trabajos de Neruda.
Tomando como punto de partida la opinión que ambos teníamos sobre este admirado escritor, finalmente hemos estado conversando largo y tendido acerca del panorama literario actual, escritores emergentes...y ya que estábamos sumergidos en estas cuestiones hemos aprovechado para realizar una comparativa de estas perspectivas actuales con las del pasado a través de sus bastos recuerdos, lo que puedo asegurar que me ha resultado gratamente interesante y gratificante.
Ha sido un encuentro casual, de eso no hay duda, aunque hay que admitir que la búsqueda de la inspiración, la cual me ha llevado a elegir este lugar, y la tenencia de la obra de Pablo Neruda han sido las causas por las que ha podido surgir la casualidad de dicho encuentro...

viernes, 18 de enero de 2013

Noche en blanco


Todavía no es medianoche, no obstante, y con la intención de matar algo del tiempo que suelo dedicarle a la televisión o caja tonta, como vosotros prefiráis llamar a semejante aparato, me siento frente al ordenador con el único fin de redactar algunos de los textos que, incompletos, esperan que llegue su oportunidad para así poder quedar finalizados. Pero no todo transcurre tal y como me gustaría, mi cabeza y mis pensamientos no están donde deberían, lo que me provoca una falta de concentración absoluta y una profunda dispersión de ideas.
Tomo aire, cierro los ojos durante unos instantes y trato de terminar con lo que un día empecé. Ni tan siquiera mi arduo empeño es capaz de conseguirlo, las palabras siguen resistiéndose a salir de la madriguera que mis inquietudes han creado a su alrededor.
Intento hacerme creer que no desistiré, nunca he sido de los que tiran la toalla a las primera de cambio, no dejaré que la falta de inspiración gane la batalla, motivo por el cual decido agarrar uno de los bolígrafos con los que tanto disfruto escribiendo debido al suave movimiento con el que se desliza entre mis dedos a la hora de plasmar las palabras sobre el grueso cuaderno en el que recojo mis anotaciones. De vuelta al método tradicional.
A pesar de mi voluntad y de las distintas ocurrencias que tan buen resultado me han dado en otras ocasiones, nada cambia, incluidas mis intenciones por llevar a cabo mi cometido, aunque quizás…esta sea una noche en blanco más…

miércoles, 16 de enero de 2013

¿Avance, progreso o…irrealidad?


Hay ocasiones en las que,  partiendo de una visión comparativa entre mis propias experiencias y los comportamientos actuales de la sociedad, he de admitir que añoro gran parte de mi pasado. La inocencia con la que solía compartir juegos, peleas y risas con mi hermano Carlos se ha convertido en una relación de innata madurez parcial adquirida por ambas partes, al igual que las insignificantes preocupaciones que merodeaban en mi interior por aquellas épocas han quedado sepultadas bajo la pesada losa que a día de hoy nos acompaña a través de las múltiples y novedosas necesidades que han ido surgiendo con el paso del tiempo.
En mi opinión, hemos perdido ciertos matices de independencia personal a causa de la implementación global de las nuevas tecnologías que nos llegan de la mano de smartphones, videojuegos, redes sociales y demás elementos que cautivan o copan nuestra atención.
Cierto es que nos aportan una mayor libertad a la hora de administrar y disfrutar nuestro tiempo, sin embargo, y a mi entender, las personas son cada vez más dependientes y solitarias, detalle que me lleva a cuestionar los distintos usos que por uno u otro lado limitan y distorsionan nuestras habilidades comunicativas. Ficción, mentiras o sub-realidades que no son más que un bálsamo que nos permite continuar esquivando un verdadero contacto con la auténtica realidad en la que vivimos.
¿Realmente podría alguien tener setecientos amigos?  ¿De qué nos sirve saber cuál ha sido el último comentario realizado por alguna tertuliana de la prensa rosa? ¿Nadie se cuestiona por qué hay un mayor número de personas interesadas en ver un partido de fútbol que en erradicar el hambre o la analfabetización en el mundo?
Aprendamos a elegir, o mejor,  aprendamos a seleccionar qué tipo de avances o progresos necesitamos realmente.