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martes, 28 de agosto de 2012

Calma en alta mar

El suave balanceo de las olas consigue transmitir una sensación de tranquilidad que contagia todo lo que te tiene a su alrededor, incluidas las gaviotas que disimuladamente siguen el rastro que el barco deja sobre las oscuras aguas oceánicas. Alejado de las prisas, dificultades y desilusiones el ambiente se torna idóneo para conseguir el objetivo principal, hallar la tan buscada tranquilidad personal. Ésta, escondida bajo el manto que  el día a día ha ido confeccionando, parece renacer en contadas y selectas ocasiones, no obstante, este no es el único factor determinante en esta compleja situación ya que la realización y satisfacción de uno mismo navegan por las mismas aguas.
El sol brilla sin demasiada fuerza creando una luz tenue y agradable, y la distancia con el resto de la civilización actual acrecenta el olvido con el que tratamos de apartar nuestras preocupaciones o inquietudes habituales. Aquí no hay camarotes para el estrés, los agobios, desasosiegos, desvelos...y eso es de agradecer.
Debo reconocer que no me importaría vivir con los pies en el suelo, en tierra firme, tratando de no encallar con el pesimismo y el conformismo actual que tanto me aterran, pero todavía no es posible...así que...únicamente me queda una cosa más que decir...¡Bienvenidos a mi barco!

lunes, 27 de agosto de 2012

Doña Lola

Lola ya no tiene edad para andarse con tonterías, y aunque es consciente de ello, parece que su larga y experimentada vida ha comenzado a ganarle la batalla. A pesar de sus más de noventa años, ella sigue en propiedad de sus capacidades mentales, lástima que el aspecto físico y las fuerzas no quieran acompañarla en la constante lucha que mantiene para seguir siendo la mujer comprensiva y luchadora que siempre ha sido. Y es que hay cosas que nunca cambiarán en Lola, su sincera mirada, su indescriptible e imborrable sonrisa e incluso...sus ganas de bailar.
Grato es el recuerdo que me lleva a rememorar mi alocada infancia, época en la que solía pasar largas temporadas estivales junto a ella. Siempre recordaré los momentos que pasaba hablando con ella, los ratos que pasábamos jugando al parchís, las cartas...
Tampoco he olvidado sus visitas anuales o semestrales que sigilosamente transformaban el transcurso de los largos y monótonos días en momentos más que especiales, situaciones que consiguieron hacerme comprender el verdadero valor y significado de la familia...
Pasarán los días y los años, pero tu genuina sonrisa siempre permanecerá con nosotros. Gracias.

domingo, 26 de agosto de 2012

Un largo y desconocido viaje

Ya no había vuelta atrás, la hora de partir había llegado. Él tendría que dejar a un lado la relajada vida que había llevado hasta el momento, ella tendría que aprender a vivir sin sus besos, abrazos y caricias...durante algún tiempo.
A partir de entonces, sus cuerpos estarían separados por la distancia y sus pensamientos divagarían por tierra y mar, sin embargo, sus almas permanecerían unidas. La decisión no había sido fácil, pero no les había quedado más remedio, no podían desaprovechar las oportunidades que se cruzaban en su camino para mejorar su calidad de vida. Además, si este amor era tan verdadero como ellos creían, perduraría en el tiempo por encima de cualquier otra cosa.
Y así ocurrió, los días fueron pasando y la sensaciones de ausencia y soledad se convirtieron en un estado anímico más, y aunque esto era ya algo previsible, hizo que los recuerdos tomaran las riendas y guiasen el dolor que tanto intentaban camuflar en su interior para no convertirse vulnerables de cara al exterior. Él se entretenía leyendo y releyendo las cartas de su amada deseando que la cuenta atrás para volver a verla llegara a su fin lo antes posible. Ella, por su parte, trataba de ocupar todo su tiempo para así pensar en él lo menos posible, camuflando su verdadera realidad y el sufrimiento causado por añoranza que le invadía de pies a cabeza. Ahora solo quedaba esperar a que el destino hiciera el resto.

sábado, 25 de agosto de 2012

En busca de la perfección...exterior

En los últimos tiempos ha surgido una preocupante moda que cada vez cuenta con más adeptos, sólo hay que ver como proliferan los gimnasios, centros de estética, peluquerías y clínicas dermo-estéticas para darse cuenta de la desconocida e inusual imagen de la realidad que tienen algunas personas. Siempre ha habido un gran número de personas preocupadas por el deporte, la salud pero...¿quién se preocupa de mejorar su parte interna? Al parecer muy pocos, aunque me gustaría creer lo contrario.
Nos preocupamos de cuidar nuestra imagen de belleza dejando a un lado nuestra verdadera personalidad, nuestras opiniones y preocupaciones, nuestro yo interno. Le otorgamos demasiada importancia y trascendencia a lo superficial olvidándonos de lo que realmente es valorable e indispensable...ser uno mismo. Y en mi opinión, esto es debido a la inquietante carencia de valores que tan presente está en la sociedad actual que nos rodea.
Tratemos de dejar a un lado el aspecto  o la forma de vestir de los demás y démosle mayor importancia a la manera de reír, actuar, imaginar, vivir, pensar, compartir, soñar.... Intentemos darle otra visión a nuestras vidas y valoremos la afectividad, amistad, solidaridad, alegría, lealtad, sabiduría, compromiso...y así nos convertiremos y actuaremos como lo que somos. Seamos imperfectos, seamos personas.

miércoles, 22 de agosto de 2012

Alguien especial

Intento recordar cada uno de los momentos que pasamos juntos con intención de que éstos no se diluyan con el paso del tiempo. Es una sensación agridulce, ya que al igual que han sido unos días maravillosos, la incertidumbre del qué pasará sobrevuela constantemente el interior de mis pensamientos.
Sin embargo, pase lo que pase tu sonrisa siempre quedará grabada en mi interior, al igual que la dulzura, el cariño y la comprensión que se refleja en cada uno de tus actos. Espero que nunca cambies.
Puede que este sentimiento haya sido provocado por la nostalgia, o quizás todo se haya intensificado a través de las nuestras vivencias y el intermitente contacto, no obstante, creo que la inigualable complicidad creada y establecida no ha sido algo pasajero, o eso es lo que quiero creer. Sin duda alguna, nada de lo que me planteo resultaría tarea sencilla, y tengo claro que el paso de los días debe de ser quien marque el camino a seguir...o parar....
Me gustaría luchar, intentar darle una merecida continuidad a lo sucedido y seguir confiando en la compenetración que salta a la luz cada vez que te miro a los ojos. Es algo único, especial, distinto...y espero saber demostrarlo y transmitirlo...


martes, 21 de agosto de 2012

Dani....

Hay veces en las que la sonrisa de un niño consigue doblegar todo lo que se encuentra a su alrededor, y más si es un sentimiento sincero y natural provocado por su propio bienestar o la felicidad que realmente le inunda por momentos. Y qué decir de la satisfacción que este hecho puede provocar en los causantes de esta grata situación....
En mi caso, he de sentirme un afortunado por haber vivido esta experiencia, hay pocas sensaciones que pueden reconfortar tanto, sobre todo si tenemos en cuenta el duro pasado que condiciona un presente y futuro tan prometedores. Pequeños matices que han marcado una personalidad sensible, pero siempre expectante y agradecida, provocando así que cada uno de los pequeños cambios consigan exteriorizar tus emociones y dejen a un lado tus miedos.
Quizás estas palabras sean demasiado precoces para alguien a quien todavía le queda mucho por aprender y vivir, aunque estoy seguro de que el día a día te hará ser tú mismo y te otorgará la seguridad, la fuerza y el atrevimiento de un verdadero luchador, y esto se irá viendo con el paso del tiempo. También sé que cuentas con algo muy valioso, el cariño y el apoyo de alguien que siempre te acompañará en tu carrera de la vida, y conociendo a esa persona que tanto te quiere he de decirte que.....estás en muy buenas manos.....o mejor dicho....estás en las mejores manos posibles.

domingo, 19 de agosto de 2012

Como en familia


Hace ya unos días que terminó la extraordinaria experiencia que una vez más ha conseguido acercarme hasta personas que realmente vale la pena conocer. Todos y cada uno de ellos han sabido aportarme distintas perspectivas, emociones y vivencias dignas de recordar.
Complicidad, cariño, sonrisas, abrazos, apoyo, comprensión…son únicamente algunos de los factores que nos ayudaron a sacar adelante el mágico e ilusionante proyecto en el que nos embarcamos a principios de este mes. Puede que los comienzos fueran duros y el cansancio hiciera mella en cuanto tuvo ocasión de hacerlo pero pronto supimos adaptarnos al frenético ritmo de trabajo con un único fin…ayudar, divertir y disfrutar con los más pequeños.
Quizás algunos no entiendan la finalidad o las razones que nos llevaron a cruzar nuestros caminos, sin embargo, yo soy de los que piensan que las cosas pasan por algo, tanto para bien como para mal, y estoy seguro de que esta experiencia nos servirá para que aprendamos a valorar aún más nuestro entorno y solo nos preocupemos por lo que verdaderamente debemos hacerlo.
Caso aparte son nuestros queridos acampados, pequeños e inocentes renacuajos capaces de sacar la mejor de nuestras sonrisas y acentuar cada uno de nuestros sentimientos de una manera especial. Personalmente quiero daros las gracias por vuestras risas, abrazos, bromas e incluso…por vuestros enfados. De todo se aprende, ¿verdad Alicia?...
En cuanto a mis compañeros se refiere...Paula, Raquel, Adrián, Aroha, Inés, Roberto, Ana, María, Pablo…y el resto de los monitores...me gustaría agradeceros la oportunidad que me habéis dado para poder conocernos. Me habéis hecho sentir uno más de la gran familia en la que nos convertimos durante dos semanas, y eso para mi, no tiene precio. Espero y deseo que nuestros destinos continúen cruzándose, y como ya me habréis oído decir….no os olvidéis de soñar….