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miércoles, 21 de noviembre de 2012

Leyendas: historias o fábulas del pasado


Algunas todavía permanecen arraigadas a su lugar de origen, otras se han ido extendiendo inexplicablemente e incluso hay una cierta minoría de ellas que han sido distorsionadas al gusto del relatante o relatantes que han querido aportar su toque personal a este tipo de historias.
Miedo o valentía, angustia o tranquilidad, amor o desamor, alegría o tristeza…todo tiene cabida en la multitud de leyendas que se esconden tras los muros de cualquier región que se precie. Resultaría interesante conocer cuál era la reacción de los oyentes, es difícil imaginarlo ya que probablemente estas serían las únicas historias o fábulas a las que podían tener acceso, y ni tan siquiera sabían si volverían a tener la oportunidad de  escucharlas una vez más.
Por otra parte, el origen de la creación de estos relatos suele remontarse hasta épocas lejanas en las que los habitantes de las aldeas, villas, condados y castillos disfrutaban o se atemorizaban al escuchar las palabras de escritores y trovadores, o mejor dicho, de los genuinos narradores que tanta expectación generaban a su alrededor. Recordemos que en estas épocas había muy pocos libros, los cuales estaban destinados a un pequeño grupo de privilegiados, así que podríamos considerar estas esporádicas narraciones como el inicio de un gran movimiento cultural basado en la imaginación personal. Ésta, ataviada con sus mejores galas, se movía y discurría por sí sola contando con un único apoyo, el paisaje que las palabras dibujaban en el interior de su mente.
Al parecer, no todo tiempo pasado fue mejor…para los libros…

jueves, 15 de noviembre de 2012

Andares nocturnos

Camino bajo la atenta mirada de las estrellas alentado por los incansables destellos que tantas veces me han guiado a lo largo del camino. Solo hay lugar para el silencio, él será el encargado de aportar el relajado y deseado toque inspirador que tanto anhelo para así conseguir mi propósito.
Necesito discurrir, pensar, analizar y seleccionar mis ideas. No todas son igual de válidas, algunas son confusas, otras indescriptibles y hasta las ahí innombrables, hay que saber elegir.
Observo cómo la luna se paraliza en lo alto del firmamento y decido plasmar el desarrollo de mis ideas sobre su reflejo tratando de encontrar la senda que mis palabras deben seguir. He de ser yo quien las guíe, aunque esta enérgica conexión logra que todo parezca más sencillo.
Decido detenerme, hay algo que ha conseguido llamar la atención y, tras unos instantes de espera, consigo darme cuenta de que las fuertes rachas de viento tratan de dispersar las distracciones que amenazan con detener el halo de concentración que he conseguido generar a mi alrededor, quizás ellas también quieran aportar su granito de arena, detalle que es de agradecer.
Cuánta soledad, sin embargo, es una soledad voluntaria que lentamente va generando un oscuro ambiente creativo que favorece mi tranquilidad interior y exterior en casi todas sus vertientes. Llegado a este punto, será mejor dejar que las letras hablen por sí solas...

jueves, 8 de noviembre de 2012

Sociedad nostálgica, futuro incierto

El grosor de la persiana ocultaba todo lo que estaba sucediendo. Fuera, el tintineo de la realidad parecía haber golpeado contra la credibilidad de quienes aún continuaban con los ojos cerrados, sin embargo, pronto se darían cuenta de los profundos cambios que rápidamente se extendían a lo largo y ancho de nuestro territorio. Y es que por mucho que no que no quisieran cambiar su perspectiva, tarde o temprano tendrían que hacerlo como consecuencia de lo que ellos mismos habían creado con el paso de los años.
Hemos dejado atrás las épocas doradas en las que todo a nuestro alrededor parecía florecer de una forma inusual y acelerada para buscar, o mejor dicho, para desear la existencia de los tan apreciados brotes verdes. Pero señores, he de advertirles que todavía queda mucho para la llegada de esta genuina y escéptica primavera, así que prepárense.
Y qué decir de nuestras actitudes y comportamientos, tan pesimistas, revolucionarios y a su vez contradictorios que, lentamente, van creando un esperado y explosivo cóctel que amenaza con volverse más potente y subversivo.
En mi opinión, creo que la gran mayoría de la sociedad, entre la que me incluyo a mí mismo, se había acomodado frente a lo que nuestros progenitores y antepasados nos tenían acostumbrados: oportunidades que llegaban de mano de la más insensata inercia familiar o de la ley del mínimo esfuerzo. Y a medida que esta sociedad ha ido despertando ha podido darse cuenta de que hemos ido evolucionado, pasando de la competición, lucha y obtención de nuestras metas y aspiraciones al conformismo general y comparativo que finalmente ha terminado cayendo en las garras de la desmotivación y aceptación de la derrota en la que algunos ni siquiera han tenido la oportunidad de participar. Es triste, pero es así, y si no dejamos de lado el egoísmo y la falta de empatía con el prójimo iremos a peor.
Lo que se originó como un estado pasajero se ha incrustado fuertemente en nuestras actividades diarias, provocando un clima pesimista que navega por los mares de la incertidumbre y amenaza con un hundimiento global. Es hora de dejar de mirar únicamente por nosotros mismos, de ayudar sin esperar nada a cambio, de volver a ser personas que no se mueven por interés... Sólo así podremos fabricar un futuro que, en vez de asustarnos, nos ayude a vivir, conseguir nuestros sueños y ser felices...

viernes, 2 de noviembre de 2012

48 horas junto a tí

El reencuentro se produjo como consecuencia de nuestras gratas y expectantes intenciones. El tiempo y la distancia habían cedido ante los constantes y acelerados sentimientos que luchaban por no cruzar el umbral de los recuerdos. La lucha había merecido la pena, y cada uno de nuestros esfuerzos había contribuido en la obtención de tan preciado resultado.
El haber conseguido saborear tus besos y sentir tus tiernas y delicadas caricias me hace considerarme un afortunado. Hemos conseguido ganar la batalla que nos enfrentaba a opiniones de terceros, el destino parece estar de nuestro lado, permaneciendo expectante ante las futuras experiencias que trataremos de vivir con la mayor intensidad posible. La constancia, unida a la indescriptible complicidad que nos rodea lo ha hecho posible, y lo que se intuía como algo pasajero se ha convertido en un cúmulo de desatadas sensaciones que van creciendo por momentos.
Sigamos nuestro ritmo, poco a poco, paso a paso, dejando que nuestras emociones fluyan por sí solas, así lograremos sumergirnos en nuestro interior de una forma tan profunda que incluso nos veremos sorprendidos. Esa será nuestra próxima realidad, la cual llegará de la mano de nuestras acciones y comportamientos diarios siempre y cuando tratemos o consigamos mantener la magia que se esconde tras cada una de nuestras miradas.

miércoles, 24 de octubre de 2012

Santiago, un paraje mágico e incomparable

Todo aquel que camine por las majestuosas y concurridas calles del centro histórico de Santiago tendrá la oportunidad de sentir la calidez que en ellas se respira. El sosiego, la tranquilidad y la bondad de sus gentes se ocuparán del resto.
Dejando a un lado estas gratas y amigables características, hay un claro elemento que suele pasar inadvertido para la gran mayoría de los visitantes que, maravillados ante los distintivos paisajes de la zona y, alternando cada uno de sus recorridos con las inigualables estampas naturales, se ven incapaces de identificar el mágico ambiente que rodea su entorno y  flota por cada esquina. Es algo difícil de explicar, indescriptible, es algo único.
Quizás el secreto resida en alguno de los gigantescos y multitudinarios muros de piedra que sustentan los monumentos, o puede que sea la satisfacción de los peregrinos ante la consecución de sus andanzas lo que me provoca esta extraña sensación, o quién sabe si todo esto es provocado por alguna de mis frecuentes elocuencias mentales...
No sé si algún día encontraré la respuesta a este misterio, no obstante, estoy completamente seguro es de que no tardaré en regresar para así poderme deleitar una vez más.



miércoles, 17 de octubre de 2012

Otoño, un periodo altamente inspirativo

Han pasado nueves meses desde la última vez que nos vimos y he de admitir que llevo algún tiempo esperando tu llegada. Es hora de volver a contemplar la incesante caída de las hojas que poco a poco van creando su propio paisaje sobre el mojado y húmedo manto, es hora de que la inspiración nos ataque con fuerza.
La aparición de las primeras lluvias hará resurgir algunas de las ideas que parecían haber quedado en el olvido mientras que otras nuevas se irán asomando entre los grisáceos y oscuros paisajes que tanto te gusta dibujar sobre nuestras cabezas. Este es tu momento, tu escaparate para mostrarnos aquello de lo que eres capaz. Cambiarás el color de nuestros días, de nuestro entorno, nos ayudarás a encontrar el equilibrio, nos transformarás lentamente....
Tus largas y gélidas tardes nos aportarán la tranquilidad y el sosiego necesarios, los cuales nos llevarán a un mejor aprovechamiento de nuestro tiempo, tintando nuestras horas con una espesa pero buscada soledad narrativa que tratará de emerger de su letargo para sacar lo mejor de nosotros.
Ya estás aquí, no hay más opción, tu vistosa y notable presencia se encargará de embarcarnos en un viaje sin rumbo que nos hará revivir y evaluar experiencias, decisiones y actuaciones pasadas o nos ayudará a  soñar e imaginar con aquellas que todavía están por llegar.

martes, 16 de octubre de 2012

Desvelos más que justificados

El suave y delicado murmullo de la noche refleja el ambiente idóneo para que pueda lleva a cabo mis pretensiones. Apenas llevo unas horas sin escribir, no obstante, la necesidad por continuar progresando y mejorando me empuja hacia el desvelo, las letras parecen haber vencido al sueño en esta lucha.
Tomo aire, despejo mi mente y lápiz en mano esbozo algunos borradores acerca de lo que a continuación voy a describir y relatar a través del sombrío teclado plástico del ordenador. Desde pequeño he soñado con poseer algunas de esas viejas máquinas de escribir que nunca pierden su encanto, escuchar su genuino ajetreo, sentir los golpes de tinta contra el papel...debe de resultar algo mágico, sin embargo, a la hora de la verdad he terminado rindiéndome ante las nuevas tecnologías, al igual que la mayoría de los escritores de hoy en día. Es una pena, pero es la realidad.
Uno a uno, voy creando diálogos, situaciones y personajes de la obra, aunque conociéndome y teniendo en cuenta lo minucioso que suelo ser con estos temas seguro que terminaré reescribiéndolo todo varias veces. Nada es definitivo hasta que me encuentre satisfecho con el trabajo final, lo que suele tardar en ocurrir mucho más tiempo del que me gustaría, nadie dijo que esto fuera fácil.
Tras unas horas de idas y venidas mentales parece que he conseguido darle forma a algunos textos. Los repaso una y otra vez intentando cambiar ciertos aspectos de la redacción, me temo que voy en busca de la perfección que nunca encontraré...
Finalmente, reflexiono acerca de lo acontecido esta noche. Este diálogo interior resulta satisfactorio, el esfuerzo ha merecido la pena, o al menos eso es lo que quiero creer. Además, la llegada del amanecer parece indicar el fin de esta historia, el sueño parece haber ganado la batalla.