Centros comerciales abarrotados, riadas de gente transitando por las gigantescas tiendas que decoran las avenidas y estresados dependientes que apenas pueden dar abasto a las demandas de la clientela que se agolpa a su alrededor. Esta es la estampa ocasional que adquieren las grandes ciudades durante estas fechas y, viendo las caras de satisfacción con la que los consumidores realizan sus compras, creo que deberíamos realizarnos algunas preguntas tales como...¿Por qué nos limitamos a seguir la corriente que el materialismo nos marca en este tipo de celebraciones? ¿Seremos tan insensibles como los objetos que solemos regalar?
Mario y su mujer serán padres el próximo año, su familia todavía no está enterada de ello, revelerán la noticia el día de Navidad. En dicho evento se encontrarán con Carlos, hermano del futuro padre de la criatura, quien también tiene algo bueno que contarles. Por fin ha encontrado un trabajo con el tratará de salir adelante una vez más. Ya no necesitará la pequeña ayuda económica que Maite, la mayor de los tres hermanos, suele enviarle gracias al jugoso sueldo que percibe como consecuencia de su traslado a las nuevas oficinas que su empresa decidió instaurar en Australia. Ha pasado tiempo de aquello, sin embargo, la sorpresa que ha estado guardando con tanto recelo pronto le recompensará. Ella también estará junto a los suyos durante unos días.
Pronto todos ellos podrán volver a saborear las recetas de Marta, una entrañable y cariñosa madre que por fin ha conseguido superar la grave enfermedad contra la que ha estado luchando de la mano de Pedro, el marido que tanto la ha apoyado y cuidado en tan complicada situación. Ya pueden respirar tranquilos y continuar con su habitual ritmo de vida.
Pues bien, he de deciros que esta familia acostumbra a no regalarse nada en estas fechas, simplemente se conforman con la idea de sentarse en la gran mesa de madera que preside el comedor familiar y compartir infinidad de sonrisas, recuerdos, alegrías, ilusiones, esperanzas...ya que con los años han aprendido a valorar aquello que realmente vale la pena...
Saber describir cualquiera de las sensaciones o situaciones que forman parte de cada uno no resulta fácil. Sin embargo, intentar hacerlo es el primer paso para relatar reflexiones y vivencias.
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miércoles, 19 de diciembre de 2012
lunes, 10 de diciembre de 2012
El loco
El loco solía disfrutar caminando, escribiendo, leyendo, manteniendo interesantes charlas o pasando un buen rato con sus amigos. Algunos de sus conocidos acostumbraban a llamarle así únicamente por sus arriesgadas y alocadas ideas, su ímpetu por superarse y ser feliz o simplemente lo hacían porque era distinto a ellos. Cierto es que, dentro de su buscado desarrollo personal, la locura representaba uno de los habituales pilares sobre los que gustosamente se apoyaba siempre que le era posible, lo que le permitía llevar a cabo un gran número de acciones creativas que trataban de huir de la monotonía que tanto repudiaba.
A medida que sus proyectos conseguían ver la luz y posteriormente se estabilizaban en un marco en el que la ilusión y el esfuerzo se entremezclaban entre sí, sus ideas pasaban a considerarse originales y no alocadas, detalle que, además de refrendar los progresos, conseguía abrirle los ojos frente a la inseguridad y desconfianza externas que se disfrazaban bajo la piel de opiniones insustanciales a las que nunca había prestado atención. Y ese era el momento en el que la satisfacción se desataba y le conducía hacia el mantenimiento y descubrimiento de los retos que tanto le apasionaban.
El tiempo, el esfuerzo y la constancia parecen haber dado sus frutos, muchos de ellos aún un tanto verdes, pero él prefiere que sea el paso de los días quien se encargue de hacerlos madurar. La confianza en sí mismo le ha alejado del inexplicable conformismo social y le ha otorgado una personalidad que ha ido amoldando sus inquietudes a cada paso que daba.
El loco ya no camina solo, le acompaña el apoyo y la confianza de amigos y compañeros, quienes finalmente han conseguido entender sus enrevesadas intenciones y pensamientos, hecho que es de agradecer. El viaje no será fácil, tendrá sus más y sus menos, momentos de grandeza y de bajeza, sin embargo, él espera que la continua lucha contra sí mismo termine por mostrarle con claridad el camino que el destino ha querido dibujar en su horizonte.
Bienvenidos al sorprendente manicomio de la vida, donde no son todos los que están...ni están todos los que son...
A medida que sus proyectos conseguían ver la luz y posteriormente se estabilizaban en un marco en el que la ilusión y el esfuerzo se entremezclaban entre sí, sus ideas pasaban a considerarse originales y no alocadas, detalle que, además de refrendar los progresos, conseguía abrirle los ojos frente a la inseguridad y desconfianza externas que se disfrazaban bajo la piel de opiniones insustanciales a las que nunca había prestado atención. Y ese era el momento en el que la satisfacción se desataba y le conducía hacia el mantenimiento y descubrimiento de los retos que tanto le apasionaban.
El tiempo, el esfuerzo y la constancia parecen haber dado sus frutos, muchos de ellos aún un tanto verdes, pero él prefiere que sea el paso de los días quien se encargue de hacerlos madurar. La confianza en sí mismo le ha alejado del inexplicable conformismo social y le ha otorgado una personalidad que ha ido amoldando sus inquietudes a cada paso que daba.
El loco ya no camina solo, le acompaña el apoyo y la confianza de amigos y compañeros, quienes finalmente han conseguido entender sus enrevesadas intenciones y pensamientos, hecho que es de agradecer. El viaje no será fácil, tendrá sus más y sus menos, momentos de grandeza y de bajeza, sin embargo, él espera que la continua lucha contra sí mismo termine por mostrarle con claridad el camino que el destino ha querido dibujar en su horizonte.
Bienvenidos al sorprendente manicomio de la vida, donde no son todos los que están...ni están todos los que son...
domingo, 2 de diciembre de 2012
Pasión desaforada
La fresca brisa que acompañaba la tarde hizo que todo fuese
aún más intenso. El descontrol no tardó en apoderarse del momento mediante sus
tiernos e incansables besos. Al parecer no tenía intención de detenerse bajo ningún pretexto, lo
que trajo consigo una verdadera fantasía que lentamente luchaba por sucumbir
ante la realidad de nuestro encuentro.
La calidez que sus brazos provocaban sobre cada rincón de mi
cuerpo era casi extrema, situación que nos incitó hacia una acentuación
anticipada del deseo que parecía querer desatarse de las riendas que la
serenidad había colocado a nuestro alrededor. El ímpetu de nuestras acciones nos conduciría hasta la inusual lujuria que solía
presentarse en determinadas y contadas ocasiones alcanzando cotas
emocionalmente inclasificables y dilapidando ciertos conflictos internos, los
cuales se habían generado a raíz de algunas elecciones y vivencias del pasado.
El roce de su piel consiguió dejar nuestras placenteras
intenciones al descubierto. Ningún inconveniente, ningún impedimento, y todo el
tiempo del mundo para darle rienda suelta a nuestra escondida e insaciable
pasión…
miércoles, 21 de noviembre de 2012
Leyendas: historias o fábulas del pasado
Algunas todavía permanecen arraigadas a su lugar de origen,
otras se han ido extendiendo inexplicablemente e incluso hay una cierta minoría
de ellas que han sido distorsionadas al gusto del relatante o relatantes que
han querido aportar su toque personal a este tipo de historias.
Miedo o valentía, angustia o tranquilidad, amor o desamor,
alegría o tristeza…todo tiene cabida en la multitud de leyendas que se esconden
tras los muros de cualquier región que se precie. Resultaría interesante conocer
cuál era la reacción de los oyentes, es difícil imaginarlo ya que probablemente
estas serían las únicas historias o fábulas a las que podían tener acceso, y ni
tan siquiera sabían si volverían a tener la oportunidad de escucharlas una vez más.
Por otra parte, el origen de la creación de estos relatos
suele remontarse hasta épocas lejanas en las que los habitantes de las aldeas,
villas, condados y castillos disfrutaban o se atemorizaban al escuchar las
palabras de escritores y trovadores, o mejor dicho, de los genuinos narradores
que tanta expectación generaban a su alrededor. Recordemos que en estas épocas
había muy pocos libros, los cuales estaban destinados a un pequeño grupo de
privilegiados, así que podríamos considerar estas esporádicas narraciones como
el inicio de un gran movimiento cultural basado en la imaginación personal.
Ésta, ataviada con sus mejores galas, se movía y discurría por sí sola contando
con un único apoyo, el paisaje que las palabras dibujaban en el interior de su
mente.
Al parecer, no todo tiempo pasado fue mejor…para los libros…
jueves, 15 de noviembre de 2012
Andares nocturnos
Camino bajo la atenta mirada de las estrellas alentado por los incansables destellos que tantas veces me han guiado a lo largo del camino. Solo hay lugar para el silencio, él será el encargado de aportar el relajado y deseado toque inspirador que tanto anhelo para así conseguir mi propósito.
Necesito discurrir, pensar, analizar y seleccionar mis ideas. No todas son igual de válidas, algunas son confusas, otras indescriptibles y hasta las ahí innombrables, hay que saber elegir.
Observo cómo la luna se paraliza en lo alto del firmamento y decido plasmar el desarrollo de mis ideas sobre su reflejo tratando de encontrar la senda que mis palabras deben seguir. He de ser yo quien las guíe, aunque esta enérgica conexión logra que todo parezca más sencillo.
Decido detenerme, hay algo que ha conseguido llamar la atención y, tras unos instantes de espera, consigo darme cuenta de que las fuertes rachas de viento tratan de dispersar las distracciones que amenazan con detener el halo de concentración que he conseguido generar a mi alrededor, quizás ellas también quieran aportar su granito de arena, detalle que es de agradecer.
Cuánta soledad, sin embargo, es una soledad voluntaria que lentamente va generando un oscuro ambiente creativo que favorece mi tranquilidad interior y exterior en casi todas sus vertientes. Llegado a este punto, será mejor dejar que las letras hablen por sí solas...
Necesito discurrir, pensar, analizar y seleccionar mis ideas. No todas son igual de válidas, algunas son confusas, otras indescriptibles y hasta las ahí innombrables, hay que saber elegir.
Observo cómo la luna se paraliza en lo alto del firmamento y decido plasmar el desarrollo de mis ideas sobre su reflejo tratando de encontrar la senda que mis palabras deben seguir. He de ser yo quien las guíe, aunque esta enérgica conexión logra que todo parezca más sencillo.
Decido detenerme, hay algo que ha conseguido llamar la atención y, tras unos instantes de espera, consigo darme cuenta de que las fuertes rachas de viento tratan de dispersar las distracciones que amenazan con detener el halo de concentración que he conseguido generar a mi alrededor, quizás ellas también quieran aportar su granito de arena, detalle que es de agradecer.
Cuánta soledad, sin embargo, es una soledad voluntaria que lentamente va generando un oscuro ambiente creativo que favorece mi tranquilidad interior y exterior en casi todas sus vertientes. Llegado a este punto, será mejor dejar que las letras hablen por sí solas...
jueves, 8 de noviembre de 2012
Sociedad nostálgica, futuro incierto
El grosor de la persiana ocultaba todo lo que estaba sucediendo. Fuera, el tintineo de la realidad parecía haber golpeado contra la credibilidad de quienes aún continuaban con los ojos cerrados, sin embargo, pronto se darían cuenta de los profundos cambios que rápidamente se extendían a lo largo y ancho de nuestro territorio. Y es que por mucho que no que no quisieran cambiar su perspectiva, tarde o temprano tendrían que hacerlo como consecuencia de lo que ellos mismos habían creado con el paso de los años.
Hemos dejado atrás las épocas doradas en las que todo a nuestro alrededor parecía florecer de una forma inusual y acelerada para buscar, o mejor dicho, para desear la existencia de los tan apreciados brotes verdes. Pero señores, he de advertirles que todavía queda mucho para la llegada de esta genuina y escéptica primavera, así que prepárense.
Y qué decir de nuestras actitudes y comportamientos, tan pesimistas, revolucionarios y a su vez contradictorios que, lentamente, van creando un esperado y explosivo cóctel que amenaza con volverse más potente y subversivo.
En mi opinión, creo que la gran mayoría de la sociedad, entre la que me incluyo a mí mismo, se había acomodado frente a lo que nuestros progenitores y antepasados nos tenían acostumbrados: oportunidades que llegaban de mano de la más insensata inercia familiar o de la ley del mínimo esfuerzo. Y a medida que esta sociedad ha ido despertando ha podido darse cuenta de que hemos ido evolucionado, pasando de la competición, lucha y obtención de nuestras metas y aspiraciones al conformismo general y comparativo que finalmente ha terminado cayendo en las garras de la desmotivación y aceptación de la derrota en la que algunos ni siquiera han tenido la oportunidad de participar. Es triste, pero es así, y si no dejamos de lado el egoísmo y la falta de empatía con el prójimo iremos a peor.
Lo que se originó como un estado pasajero se ha incrustado fuertemente en nuestras actividades diarias, provocando un clima pesimista que navega por los mares de la incertidumbre y amenaza con un hundimiento global. Es hora de dejar de mirar únicamente por nosotros mismos, de ayudar sin esperar nada a cambio, de volver a ser personas que no se mueven por interés... Sólo así podremos fabricar un futuro que, en vez de asustarnos, nos ayude a vivir, conseguir nuestros sueños y ser felices...
Hemos dejado atrás las épocas doradas en las que todo a nuestro alrededor parecía florecer de una forma inusual y acelerada para buscar, o mejor dicho, para desear la existencia de los tan apreciados brotes verdes. Pero señores, he de advertirles que todavía queda mucho para la llegada de esta genuina y escéptica primavera, así que prepárense.
Y qué decir de nuestras actitudes y comportamientos, tan pesimistas, revolucionarios y a su vez contradictorios que, lentamente, van creando un esperado y explosivo cóctel que amenaza con volverse más potente y subversivo.
En mi opinión, creo que la gran mayoría de la sociedad, entre la que me incluyo a mí mismo, se había acomodado frente a lo que nuestros progenitores y antepasados nos tenían acostumbrados: oportunidades que llegaban de mano de la más insensata inercia familiar o de la ley del mínimo esfuerzo. Y a medida que esta sociedad ha ido despertando ha podido darse cuenta de que hemos ido evolucionado, pasando de la competición, lucha y obtención de nuestras metas y aspiraciones al conformismo general y comparativo que finalmente ha terminado cayendo en las garras de la desmotivación y aceptación de la derrota en la que algunos ni siquiera han tenido la oportunidad de participar. Es triste, pero es así, y si no dejamos de lado el egoísmo y la falta de empatía con el prójimo iremos a peor.
Lo que se originó como un estado pasajero se ha incrustado fuertemente en nuestras actividades diarias, provocando un clima pesimista que navega por los mares de la incertidumbre y amenaza con un hundimiento global. Es hora de dejar de mirar únicamente por nosotros mismos, de ayudar sin esperar nada a cambio, de volver a ser personas que no se mueven por interés... Sólo así podremos fabricar un futuro que, en vez de asustarnos, nos ayude a vivir, conseguir nuestros sueños y ser felices...
viernes, 2 de noviembre de 2012
48 horas junto a tí
El reencuentro se produjo como consecuencia de nuestras gratas y expectantes intenciones. El tiempo y la distancia habían cedido ante los constantes y acelerados sentimientos que luchaban por no cruzar el umbral de los recuerdos. La lucha había merecido la pena, y cada uno de nuestros esfuerzos había contribuido en la obtención de tan preciado resultado.
El haber conseguido saborear tus besos y sentir tus tiernas y delicadas caricias me hace considerarme un afortunado. Hemos conseguido ganar la batalla que nos enfrentaba a opiniones de terceros, el destino parece estar de nuestro lado, permaneciendo expectante ante las futuras experiencias que trataremos de vivir con la mayor intensidad posible. La constancia, unida a la indescriptible complicidad que nos rodea lo ha hecho posible, y lo que se intuía como algo pasajero se ha convertido en un cúmulo de desatadas sensaciones que van creciendo por momentos.
Sigamos nuestro ritmo, poco a poco, paso a paso, dejando que nuestras emociones fluyan por sí solas, así lograremos sumergirnos en nuestro interior de una forma tan profunda que incluso nos veremos sorprendidos. Esa será nuestra próxima realidad, la cual llegará de la mano de nuestras acciones y comportamientos diarios siempre y cuando tratemos o consigamos mantener la magia que se esconde tras cada una de nuestras miradas.
El haber conseguido saborear tus besos y sentir tus tiernas y delicadas caricias me hace considerarme un afortunado. Hemos conseguido ganar la batalla que nos enfrentaba a opiniones de terceros, el destino parece estar de nuestro lado, permaneciendo expectante ante las futuras experiencias que trataremos de vivir con la mayor intensidad posible. La constancia, unida a la indescriptible complicidad que nos rodea lo ha hecho posible, y lo que se intuía como algo pasajero se ha convertido en un cúmulo de desatadas sensaciones que van creciendo por momentos.
Sigamos nuestro ritmo, poco a poco, paso a paso, dejando que nuestras emociones fluyan por sí solas, así lograremos sumergirnos en nuestro interior de una forma tan profunda que incluso nos veremos sorprendidos. Esa será nuestra próxima realidad, la cual llegará de la mano de nuestras acciones y comportamientos diarios siempre y cuando tratemos o consigamos mantener la magia que se esconde tras cada una de nuestras miradas.
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